20220918

Robinson sin lista

 Data Estel·lar muda Diumenge 20220918

No entiendo qué parte de este artículo es contenido sensible por parte de Blogger.

Estoy con el Superhumor Superlópez número 20, primera reimpresión en octubre de 2020. Sus aventuras fueron realizadas durante el 2017 y publicadas durante el 2018. La primera edición del SHSL 20 es de febrero de 2019... me temo que no llegué a ver si un Magos del Humor de los tres que lo componen, en una desastrosa tendencia desde el 2014 o 2015. Casi no compro Magos del Humor pero vengo diciendo que menos aún he podido encontrar superhumores de Superlópez.

Hablaremos sobre Superlópez: Robinson y sobre si les podemos pedir innovaciones a autores consagrados prácticamente eméritos cuando los nuevos no las hacen.  Luego haremos comentarios de tipo sociológico y politológico que nos sugiere la lectura. Es decir, que me voy a enrollar como me gusta.


Ahora que ya ni los hipers tienene tebeos de Bruguera Penguin Random House, la sequía va a ser pertinaz de verdad. Porque no vaya usted ni loco a comprar tebeos de estos que están bien a una librería especializada. La "mejor libreríad del mundo" por boca del encargado que tienen poco menos que me echa a patadas un día que pregunte por el SHSL5 que era inencontrable. El error, que no es tal, fue decir: "puede que esté descatalogado", cosa que no implica su ausencia en la tienda, pero a ese clavo ardiente se agarró para tirármelo por encima. Sí, librerías grandes, y especializadas pero pequeñas de mente y no especializadas en lo que a mí me interesa.

El SHSL20 tiene la mediocre y olvidable Superlópez XXL.

Contiene el excepcional trabajo periodístico Nuevas Aventuras de Mambrú,

Y luego Superlópez: Robinson.

Una Lista Robinson es algo muy antiguo pero cuya idea surge ocasionalmente: es apuntarse en una lista para que no te envíen propaganda comercial (de los tiempos con excitantes cartas con premios de todo tipo siempre que fueras a un hotel acompañado de su cónyuge y disculpe si nos hemos equivocado porque no podrá asistir), que luego pasó a los correos electrónicos, previo paso por los teléfonos. 

En una sociedad cuyos componentes han decidido por sí mismos que van ser esclavos de las máquinas, de los teléfonos móviles todo el rato, se enfadan con aquel que no los tiene o no los lleva. Ya hemos entrado en una nueva etapa del Capitalismo: la de trabajar pagando para los bancos, y llevo muchísimos años oyendo a mucho tonto considerar que está muy bien trabajar gratis para los bancos, que no es gratis sino pagando porque las comisiones y los beneficios por transacciones y por usar el capital que cada cual tiene en sus depósitos bancarios es imprescindible para el negocio bancario. 

En un momento determinado, Superlópez, no sé por qué, no investiga el tema y simplemente se va a vivir una fábrica abandonada, cuya efigie me suena, pero puede ser cualquier nave antigua de Barcelona. Del Poblenou, por ejemplo, o de otro lado. No creo que sea inventado el edificio.

Aparece la estación Sagrada Família con su rótulo, pero no sé si es pista para localizar esa nave industrial.

Jan intenta seguir un poco la estructura de Robinson Crusoe: la búsqueda de comida, de alojamiento, de herramientas porque "no solo de pan vive el hombre", dice Superlópez, de enseres y muebles que acaba recogiendo de la basura, en vez de entrar en tiendas de muebles. 

El caso es que nadie atiende en las tiendas, ni los transportistas reparten material... todos están absortos con los móviles y con los likes, fotos y tuiterías, pero no sé si se habla del whatapp que ha sido el gran veneno. Añada usted las APPs obligadas de escuelas públicas (con empresas privadas que mueven datos privados de los padres, madres y alumnado), las de ayuntamientos, servicios sociales, departamentos de salud ("la teva salut" ¡grunt! y luego no tienen médicos o tienen presuntos médicos y listas de espera infinitas de 10 años... confirmado, no me lo invento... no crean que las listas son de 10 meses... que son 10 años, que le ha pasado a alguien muy cercano).  

Acaba con loro de los que dicen palabrotas, algo que no tiene la menor gracia ni en la realidad ni en el tebeo.

Y acaba con un efímero acompañante al que denomina Miércoles, un chico ni-ni que ni estudia ni trabaja (problemo: que eso ya existía en los años 1980 y 1990 pero no tenía nombre, es decir, no es un concepto nuevo de los años 2010). De toca porta un bombín... ¿Por qué un bombín? ¿Quería imitar Jan a Charlot en La Quimera del Oro y que se comiera un zapato pero al final no lo dibujó? ¿Ha habido alguna moda de ir con bombín?

Por supuesto, hay malos. Ahí no hay novedad ni innovación: el poker Refuller, Escariano, Nasty.com y Lady Araña. Como es habitual, uno de ellos, es el eslabón débil que traiciona o que se dá por vencido porque "han ido demasiado lejos". Lo hacen para robar... 

Problema que Jan no trata: ¿de qué sirve robar y acumular montañas de oro, joyas, relojes y dinero si resulta que no hay nada que comprar? El caso es que el dinero es un medio de intercambio. 

¿De qué vive la banda de delincuentes todo ese tiempo si ya le cuesta encontrar comida a un individuo solitario como es Superlópez?

¿Y por qué el resto de la población no se muere de hambre? Superlópez llega a considerar zombis a los que están enganchados al móvil de manera permanente y su aspecto es de piel grisácea... pero ¿son zombis de verdad?

¿Afecta eso solamente a Parchelona o a todo el país? ¿a todo el mundo? Si no es así... ¿no ha habido nadie que haya intentado entrar en la zona afectada, sea ciudad o país, y se haya encontrado con ese problema? Aquí tenemos el tema de la Zorglonda que impide aerofotocartografiar amplias zonas de la selva de Palombia porque desvía a los aviones e hipnotiza a los pilotos. 

En Los Cabecicubos, tarda un tiempo en llegar el tema a la ONU, pero llega. Si se considera una epidemia, es como aquella que afecta a todos. "En mi país hay en marcha una pacífica y edificante revolución".

El tema es semejante a otros casos en los que Nasty.com (ahora escrito Nasti.com)  ha estado involucrado: El Dios del Bit o Politono Hamelin.

Y en El Señor de los Chupetes ya vimos como hay montones de tentaciones que generan adicciones. "Mejor no hablamos, no".

¿Puede que aquel que entre en el radio de acción de la zona afectada queda a su vez convertido en un zombi de las redes sociales?  

En la Coleccion Dumbo número 53 Por Amor al Arte y... de Ediciones Recreativas Sociedad Anónima o ERSA aparece la historieta Walt Disney presenta al Pato Donald en Un Millón no es lo mejor. 

Don Gil Pato queda arruinado porque un tornado se lleva todo el dinero que tiene un inmenso granero, capazo balsa inmensa, cosa que no le preocupa. Tanta gente tiene un millón caído del cielo después del temporal de viento que nadie quiere trabajar, y falta comida porque no se cultiva ni se distribuye... salvo en la granja de Gil Pato, quien cobrará a precio de oro cada lechuga y zanahoria.

Eso falta en la historieta de un Jan que hace años que ha optado por dar más protagonismo a la parte policial: la captura de los delincuentes.

Para mí que la historieta hubiera tenido más fuerza, pero también hubiera sido más complicada de digerir, si hubiera sido el máximo de muda. Es decir, sin bocadillos ni de pensamiento por parte de Superlópez, así que la escena de "por fin una voz humana" hubiera tenido más impacto. Los zombis de las redes sociales no hablan. Creo que era el manga de un dinosaurio, Gon, o algo así, el que lei hace mil años, que era mudo, salvo en las onomatopeyas. Como no lo he leído, salvo alguna muestra que no recuerdo, nada más puedo decir.

De hecho, alguien me ha comentado en los últimos años sobre cierto extraño silencio en lugares con bastante gente en los que antaño se oía un murmullo. 

Quiero aclarar que no podemos exigir innovaciones a autores ya consagrados. La pena es que este tipo de historietas, como la de Nuevas Aventuras de Mambrú, no sean capaces de ser ofrecidas por autores 10, 20, 30 o 40 o 50 años más jóvenes, que las editoriales y editores no las promuevan.

Si no lo habéis leído aún, mirad la página 24: Superlópez hace un diario... con dibujos. Por lo visto dibuja tan bien que lo hace como Jan y repite exactamente las viñetas de las 23 páginas anteriores. ¿Se entiende lo que se cuenta o precisa esas 23 páginas anteriores? Lo digo porque Hergé consideraba, tras pasar por la experiencia de recorte de espacio en las páginas de Le Soir en 1942, que "el comic es ahorro", de páginas, de escenas, etc. Si se puede contar en una viñeta mejor que en una página. El caso es que, leídas, no parecen que sobren esas 23 páginas. Que igual se puede contar de otra forma, sí, pero cada guionista y dibujante lo haría, pienso yo, distinto.

A su vez, Robinson... podría estar leída en formato pandemia Covid-19, con ciudades vacías por el confinamiento de la primavera mundial del 2020 oficialmente de unos 5000 millones de humanos . La ciudad vacía, aunque aquí está llena de zombis de las redes sociales que no hacen caso a los demás así que es como si estuviera vacía. Los robots extraterrestres de la anterior historieta El Trastero Infinito en el SHSL 19 también actuaban así. Eran incorpóreos iy están ausentes ante los estímulos de los humanos si no tienen órdenes o armas, como pasa en p24!

La incomunicación de la Era Digital da para mucho: es unilateral y desigual y disruptiva

Es uniletaral : uno de los extremos, el emisor, envía un mensaje que NUNCA es recibido por el receptor porque no dispone del aparato preciso: "¿es que no tienes whatapp, app, mensajería instantánea, telegram, twitter, SMS....?" Siempre hay algo nuevo que se tiene que tener inmediatamente.

Y al revés, existe un emisor analógico que pretende una comunicación corpórea imposible porque no es aceptada fácilmente, o no es aceptada y punto, por el presunto receptor que tiene mucho trabajo revisando vídeos de sus cuñados y de gente del gimnasio o del pádel o de lo que sea. 

Es desigual (a falta de un vocablo mejor) porque el receptor no está interesado en recibir el mensaje. 

Es muy cómodo porque acaba trasladando la responsabilidad al otro, al que no tiene la herramienta, que es lo que hace con muy mala fe, por ejemplo, el Ministerio de Educación con su sistema de becas de NEE, el Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya con La Meva Salut o los bancos como el Banc Sabadell cuando insisten y obligan a la banca online o cuando en El Corte Inglés no tienen dependientes ni cajeros en número suficiente para cobrar ni para atender. La culpa es del que no usa la APP, la web de compras, etc. 

Es también una incomunicación disruptiva por cuanto uno de los actores cambia las reglas de comunicación tradicional, no solamente tornando en obsoletas sino incluso en prohibidas las reglas anteriores (comunicación directa, personal, en un lugar físico, bidireccional) ejerciendo un poder opresivo y sin ningún pacto ni negociación. Se impone sobre la parte débil, que es la que no tiene capital financiero ni técnico ni cultural para hacer frente a esa imposición.

El gran misterio es que haya habido tanto zombi que haya caído en esa trampa. Que Podemos y el PSOE hayan montado un sistema por el cual las Administraciones Públicas se comunican poco, mal, de manera opaca y solamente por medios telemáticos chungos ante la ciudadanía despojada de derechos es lógico porque forman parte de un régimen de ultraderechas variadas mal que les pese escucharlo. 

Pero es increíble que tanta gente haya aceptado considerando que es de listos hacer esos trámites telemáticos sin parar, que es lógico estar 24 horas con el móvil a cuestas respondiendo que "sí, hay que ver, como es la Anaïs, con eso de no sus hijos". 

Hobbes ya escribió que lo peor que se le puede decir a cada individuo es que es menos inteligente que los demás. Así que sospecho que el argumento es que el que sabe utilizar esas redes sociales (pero sin decir lo obvio: "para trabajar gratis ante gente que cobra mucho por no dar palo al agua") es inteligente. 

Y de ahí surge esa nueva estupidez: "los mayores de 60 años tienen problemas para usar esas aplicaciones"... es decir, la solución es que se mueran, no que haya un sistema lógico, justo, no necesariamente digital usando máquinas privadas con software privado que roban datos de los ciudadanos a los que obligan a ser robados o se quedan sin acceder a servicios básicos. 

El gran anzuelo ha sido el de las redes sociales, del ciber-cotilleo y el ciber-control social vía whatsapp y otras yerbas. De ahi se pasa a la "cultura de la cancelación", el Gran Hermano de la Nueva Censura colectiva... y ya habrán ustedes leído alguna vez sobre el ciber-acoso transcontinental de gente emigrada, sobretodo mujeres, que están siendo vigiladas por los poderes sociales de las aldeas de las que escaparon en pos de una vida mejor. 

Pero si hay viajes baratos en esas máquinas, todo vale.




6 comentaris:

Anònim ha dit...

Pues a mí me parece que pese a todas limitaciones que la edad le ha impuesto, como que haya perdido gracia, detallismo y quizá originalidad, sólo por plantear estos temas tan variados y hacerlo con espíritu educativo o con el fin de denunciar algo que le parece mal de una sociedad que lo practica con deleite, ya es un gran mérito. Y las tramas que utiliza, o cuyas posibilidades no llega a utilizar despilfarrándolas según comentas alguna vez, me parecen brillantes -al menos en su punto de partida-. O sea, que yo creo que Jan no se merece el trato tan duro que recibe por parte de un sector de sus antiguos lectores.
carlos

Anònim ha dit...

No creo que sea un trato muy duro el no comprar un producto que no cumple unos mínimos.
No es culpa de ellos, que no se metiese a tiempo ayudantes para el dibujo o guionistas para mantener las ventas.
Segrelles en el mercenario, empezó a usar ordenador y la calidad de la serie no se resintió, cuando vio que ya no tenía más que contar, cerró la serie con una calidad media notable.
En cambio en superlopez se ha seguido hasta quedarse sin lectores y el uso del ordenador destrozó el dibujo.

Anònim ha dit...

"El SHSL20 tiene la mediocre y olvidable Superlópez XXL"
Esto dicho por el sr Magin, coleccionista a ultranza de superlopez, si a él le parece eso ese álbum, alguien que no sea tan coleccionista o un lector ocasional después de leerlo no se vuelve arrimar al personaje.
Y hay muchos más XXL que cajas de Pandora en superlopez.
Excepto los completistas, los demás catalogan superlopez en 9 albums buenos, otros llegan a 15.
A partir de ahí, ya solo siguen los que compran toda la colección, mucho más duro ha sido Jan con sus lectores que ellos con él.

Anònim ha dit...

Frase de Jan:
"Los «superlópezlogos» enterados que asumen que todo está dirigido a ellos, tíos de más de 25 años, edad en que yo leía el Ulises de James Joyce."
Si es que él mismo lo dice, no perdamos el tiempo leyendo superlopez...

maginelmago ha dit...

Lo dicho: la incomunicación de la Era Digital y blablabla

Anònim ha dit...

¿Pero, malo o bueno, supergracioso o pretendidamente gracioso, hay otro que trate todos estos temas tan sensibles y actuales? Porque yo no soy ya lector de tebeos actuales (y apenas ya de nada salvo de Internet) pero dudo que, por ejemplo, el gran Ibáñez trate de toda esta diversidad de temas, y con un espíritu didáctico y ético orientado a ayudar a crear ciudadanos responsables...
Porque aunque no queramos verlo y hablemos de libertad, censura y no sé qué, te voy a contar una anécdota sobre la influencia de los tebeos en los niños: tendría yo 9 ó 10 años cuando leí una historieta de Mortadelo y Filemón de las nuevas de entonces, cuando ya empezaba a desatársele la lengua y aparecían algunos insultos en sus viñetas: "Vacaburra", aquel me impactó y deseaba usarlo; así que un día que una señora mayor nos increpó por no sé qué maldad que hacíamos en los columpios, aprovechándome de la indisciplina y espíritu de rebeldía sin razón que empezaba a generalizarse entre los niños de años 80 alentados por tanto psicóloga irresponsable, "Vacaburra" fue el peor de las lindezas con que contesté a la pobre señora, que se quedó estupefacta...¡Y cómo disfruté al gritárselo entonces, y cómo me he arrepentido después toda la vida al ver la manera en que ha ido degenerando el comportamiento de niños y adolescentes hasta los niveles de hoy en día.
Y respecto a la dureza ante Jan, naturalmente no me refiero a que sus lectores dejen de comprarlo y piensen que ya se ha quedado sin ideas o sin humor, algo con lo que se puede filosofar sobre el desgaste que la vida implica física, psíquica y espiritualmente, sino al desprecio y casi odio que se le muestra.
carlos