20260706

Más nuevos personajes en Revista Pulgarcito

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Tras el gran éxito de  20260621 Nuevos personajes en revista Pulgarcito, 49 visualizciones en 2 semanas, seguimos con Más Nuevos personajes en Revista Pulgarcito.

 

Ya hablamos del Doctor Snuggles, protagonista de una serie de televisión que paso sin pena ni gloria y que fue emitida los domingos a las 15h30', tras el telediario, lo que era normal 

 

El Pulgarcito triple 128 de diciembre de 1983 lo pone en portada (porque salía en la tele) y lo saluda, algo insólitos en las revistas españolas, salvo Fuera Borda y poco más: 

  ¡BIENVENIDO, DOCTOR SNUGGLES! 

Para 1984, la revista ya no es triple. Aumenta su precio a 85 pesetas, ha reducido el número de páginas y las tapas pasan a ser de taplástico, ese material de papel de revista del corazón que solamente sirve si está grapado pero aquí está pegado y pasa, como con la mala encuadernación de Don Miki: que tiene el efecto otoñal de caída de la hoja que años después será marca de la casa Zinco Ediciones, de cuyos fans extraigo siempre el concepto "encuadernación otoñal".

 En Pulgarcito 142, la parte gruesa de la portada es para Goliat, un personaje

y serie que a mí no me hace mucha gracia. A la vez intenta tener el gancho, en la época de las plel un Conan para niños pequeños, también quiere dar explicaciones inventadas sobre los inventos en la Prehistoria (el fuego, la forja, cómo aprendieron a nadar pues mirando a una rana en una charca), y encima tiene un hacha mágica sacada de un meteorito que no sé para qué sirve. Es un batiburrillo que va impregnado de unos personajes adultos la mayoría tontos y malos con bocazas como ensaladeras... que me recuerdan al plomo del Alce Moss de la serie El Oso Barney y el Burrito Benny, historieta habitual en la revista Pulgarcito pequeña desde sus inicios en 1981, procedente de Western Publishing/Metro Goldwyn Mayer.

 

El problema es que, en el 2026, veo que esa actitud de zombi que te entierra en su estupidez es demasiado común, mezclado con normativas de obligado cumplimiento siempre que sirvan para impedir cosas maravillosas y excelsas El Mundo de la Mugre Mediocre. Ya os lo digo yo para que os escanadiliceis ante lo que nos os atreveis a expresas con palagras, en esta sociedad de frases de autoayuda y vocabulario sacado de psicólogos que se han hecho de oro con vuestras debilidades psicosociales. 

 Goliat parece mirar con sorpresa al redondel en el que está ESPINETE

Parece ser que dentro hay una historieta de Espinete y Don Pimpón, que eran los protagonistas de la serie Barrio Sésamo en TVE de la etapa PSOE (hubo una de la etapa UCD hacia 1979 y no sé si incluso antes, y otra de la etapa PP hacia 1996 en adelante, al nivel de Trilocos y otros aburridos fracasillos de gente que odiaban el servicio público: el Partido Popular, por si no queda claro. 

 ESPINETE: ¡Os espero dentro!

 Esa frase nos despierta la alegría de ver dentro al erizo de la tele vespertina.

 

Inciso: No he leído la historieta y no recuerdo su aparición en otra ocasión. como indexamos en 2020. Pero yo no soy amigo de estas adaptaciones porque se busca parecerse fotográficamente y el resultado es no-movimiento, no cinética, no tebeo. Pasa con un cuento de Parramón Ediciones sobre los personajes. El que tengo van en helicóptero, lo que es una bobada porque esos personajes nunca salen de su barrio, en donde pasan muchas cosas. Creo que no van ni en coche en la serie de la tele. Y hay ejemplos incluso bien valorados: Star Trek, Star Wars, Expediente-X (lo cuento porque ahora tengo varias entregas y, tal vez lo lea y lo comente, no sé).  

Es la etapa buena, la  del Barrio Sésamo del panadero Chema (el mejor pan que se ha comido en este país lo hizo él y luego ya llegaron las baguettes mal descongeladas y sin cocer), del señor aquel de pelo rizado tan negro y sus dos hijos, la chica medio moderna, el kioskero Julián ... no confundir con Damián, de Los Mundos de Yupi. En resumen, ese barrio inexistente que era como un pueblo idílico aún más inexistente, y con presencia de una actriz de pelo blanco, Aurora Redondo, de unos cien 80 años (entonces eran muchos)  que también salía en Anilllos de Oro (osea, salia en serie infantil y en serie para adultos en paralelo o casi).

Leo que el kioskero ya venía de la pre-serie emitida en Un Globo, Dos Globos, Tres Globos. La Luna es un globo que se me escapó... 

Se puede decir que sí se hizo mejor tele en el centro de los años 1980.

 E incluso que se hizo tele, y no radio en imágenes imitando el agit-prop del militar golpista y franquista y defensor de un genocidio interno en Sevilla, el general Queipo de Llano en Unión Radio Sevilla. Estoy seguro de que incluso era más entretenido lo que hacía aquel engendro que todas las tertulias con moderadores espoleadores en 13, Cuatro, 24Horas y suma y sigue. 600 discursos mezclando arengas asesinas, medias verdades, mentiras completas y algunas noticias de la zona de la España Republicana. Eso se ha convertido en un vídeo sin fin de 20 segundos con imágenes estúpidas repetidas mientras gente que se hace pasar por periodistas pero que son voceros de sus amos de cada partido sueltan sus mentiras sin parar, pasan a ser jefes de prensa o candidatos, regresan a las tertulias y esconden lo malo de sus partidos, sacan lo de los demás y todos crean un silencio sobre lo que realmente sucede en país.

 

En Pulgarcito 158, tenemos la portada dividida en 2. La parte superior es para Trotamundo y Chispa. por Iñigo ¡Haberlo puesto en otra portada! Y la parte inferior es para Piluca y Manolo, por Román Cubillo, un nuevo valor que da lo mejor de sí mismo en unos pocos números de Pulgarcito y luego de Tio Vivo (etapa de 1985-1986) con uso intensivo de rotuladores y colores muy vivos, como si los pudiera un niño o niña corriente pintar en su casa 

Como la revista es pequeña, de unos 16cm de altura, pierde gancho lo que debería ser un gancho de compra: ¡personajes nuevos! 

Si Espinete dura muy poco, casi nada, como el personaje Drap que tuvo anuncio en la contraportada de la revista... en cambio Piluca y Manolo durarán algo más. 

El problema es que esto es su mejor trabajo. Román Cubillo accede a Ediciones B-Grupo Zeta y allí lo malogran. 

En la etapa dura de Brugera, Cubillo logra meter su mundo colorista de rotuladores u otros enseras con similar efecto, y además sus historietas tienen al perro que actúa de Sancho Panza pero también a los otros personajes que nos hacen entrar en mundos poéticos y evocativos.. Pensándolo bien, como hacían a veces los mini-teatrillos dentro de programas infantiles de TVE, un poco como lo que se ha visto en Aquí La Tierra desde aprox 2016 hasta 2016. 

Pero en Ediciones B-Grupo Zeta, que se supone que sí que había dinero: nada de colores propios. El color amarillento de Ediciones B lo cubre todo. Es más divertido a veces el color blanco-no color por falta de dinero de Bruguera en 1986 que Ediciones B desde 1987 hasta 1998. 

Las historietas pasan a ser de niños gamberretes y poco más: Tito Glub, perseguidos por la banda de los malos, en un pueblo... Román Cubillo se esfuerza en eso pero pierde garra. Yo no lo veo desde 1989, pese a que le otorgaron un papel en un ZipiZape Extra Año Nuevo hacia 1988. Es como que lo desgastaron y se lo quitaron de enmedio y así perdimos otro gran valor de la historieta al que no se le permitió desarrollarse. No, los editores de Ediciones B-Grupo Zeta NO eran aptos. 

 Por tanto, esa media portada de Pulgarcito 158 es más importante de lo que parece porque es un cambio de etapa en la revista y en la editorial. Ya no es Humor Bruguera reflejado tanto en Cinco Amiguetes como en Cristina o Aníbal, con niños que son los dignos menores de edad de un mundo con adultos que tienen aventuras similares, que suelen acabar mal para algunos, para los niños malos en Cristina (por Ambrosio), a veces para alguno de los Cinco Amiguetes (por Jaume Rovira) y casi siempre para Aníbal (por Roja$ de la Cámara) o para varios de los niños que juegan en aquel solar, con golpes, porrazos, chascos y persecuciones. 

En Piluca y Manolo, el estilo de historieta cambia. Se abre el abanico de posibilidades. Solamente eso ya vale la pena para el final de Editorial Bruguera desded 1985.