Data Estel·lar postiniana Divendres 20260529
The Washington Post The quest to ‘destructively scan’ all the world’s books
Destruyen libros, propiedad privada intelectual, derechos de imagen... y no son nazis ni comunistas. Son vuestros amgos del Capitalismo y del avance tecnológico: de la IA.
Farenheit 451 está a punto de llegar. Lo trae el Ultracapitalismo.
Es un libro que trata de cómo gente que nos quiere mucho destruye los libros porque son perniciosos y traen el desorden. Al final del libro hay unos cuantos que hablan entre ellos sentados en redondel ante fogatas y se cuentan lo que recuerdan de aquellos libros... el final es más falso que un duro sevillano.
Ahora lo que hay en el mundo real es más efectivo: los libros son comprados por empresas usando millones y millones de euros, se les guillotina el lomo como estuvieron haciendo los piratas de libros y tebeos durante los años 2000-2020 y luego ESOS LIBROS ROTOS SE ELIMINAN. Tienen calculados cuantos títulos únicos hay en el planeta porque para esto está el ISBN pero también se compran fondos completos de librería. Ahora veremos cómo los presuntos amantes de la cultura aman mucho más el dinero.
Mi cálculo, desde que me lo contaron el jueves 20260528 por la tarde es QUE EN 2 GENERACIONES NO QUEDARÁN LIBROS SOBRE EL PLANETA. Se ha hecho una gran labor destructiva: he oido a casi todos los docentes que conozco que no tienen libros, que las enciclopedias las tiraron porque están anticuadas, así que La Tierra ya no gira alrededor del Sol ni fue una teoría válida para ser explicada, ni las manzanas son frutas: todo eso está anticuado y, sobretodo, no cuenta el último premiado de Eurovisión... ¡La Enciclopedia no sirve! Y, como eso, el resto de libros.
2 o 3 generaciones, vamos a poner unos 25-30 años en los cuales se prohibirá la impresión de libros, el uso de tinta... y el paso de la Cultura a nuevos Tecnofeudales.
La IA lo sabrá todo. Tú no sabrás nada y aún tendrás un nuevo prejuicio: ¿por qué aquel aún tiene libros?
En 1900-1950 casi nadie tenía libros. Yo conservo 2 de mi abuelo paterno, de aprender Ortografía y Cálculo. Era el que tenía libros. Luego alguna gente logró varios libros escolares, de texto... y para los años 1970, llega la Industrialización del Libro a España: todo el que quisiera y supiera leer podría tener libros baratos, caros, medios de bolsillos, tapa blanda o dura. Ser ignorante en España, y hay toneladas de ellos, es porque hay voluntad de serlo con más 50000 títulos ANUALES en castellano y unos 3000 en catalán y menos en gallego o vasco.
Ahora sabemos que esa buena gente de Anthropic, los que ser reunieron con el Papa de Roma en la presentacion de su enciclica sobre la Inteligencia Artificial, son los que destruirán nuestra Cultura Escrita, nuestros Libros y se los darán a comer a la máquina que ejerce ya en 2026 de sustituto del cerebro, de usurpador del Raciocinio y de Dictador de las Opiniones porque, al contrario de lo que decía Marhsall McLuhan, en este caso la máquina no aumenta un órgano humano como sería el Cerebro sino que lo SUPLANTA. Todos los empresarios, todos los gobernantes, todos los partidos políticos y todas las nuevas clases medias relacionadas con la cultura y la educación -lo que dicen esos libros tipo 1984, Un Mundo Feliz, Farenheit 451- han decidido por los demás y han optado por no rebatir la IA, por no prohibirla, por no confinarla sin por darle todo el poder... y todo es todo: las sentencias judiciales y los murales de las aulas, los resúmenes y análisis de la prensa (de esos periodistas de élite que cobran mucho en tele y radio) y las traducciones de todo tipo. Se ha optado por no regular, por no legislar, por no prohibir antes de que nos prohíba nuestra mera existencia.
Todos estos libros serán irrecuperables. Y el origen viene de mediados años 1990: con rondas de financiación a fondo perdido a 30, 40, 50, 60 años vista en montones de empresas algunas desaparecidas en 2000 y poco y otras que controlan tu vida. Perdieron billones o trillones pero pensaban ganar todo un planeta o varios y las vidas de todos los seres vivos. El Poder Crudo como si fuera un guion de Marvel 1980 era el verdadero Negocio. Nadie lo decía, nadie lo escribía y yo lo recortaba, lo mencionaba, lo comentaba y luego acabé haciendo fotocopias.
AI companies wanted to train their language models on books. But they didn’t want to pay.
(Illustration by Alexis Arnold/The Washington Post; iStock)In early 2024, executives at artificial intelligence start-up Anthropic ramped up an ambitious project they sought to keep quiet. It was code-named Project Panama, and internal documents filed in court described it as an “effort to destructively scan all the books in the world.”
According to the filings, the company had spent tens of millions of dollars to acquire and slice the spines off potentially millions of books, before scanning their pages to feed knowledge into the AI models behind products such as Claude, its popular chatbot. A judge ruled this fair use.
Details of Project Panama emerged in more than 4,000 pages of documents in a copyright lawsuit brought by book authors against Anthropic. The company agreed to pay $1.5 billion to settle the case in August – but a district judge’s decision last week to unseal a slew of documents in the case more fully revealed Anthropic’s zealous pursuit of books.
Today on “Post Reports,” technology reporter Will Oremus explains the lengths to which AI firms such as Anthropic, Meta, Google and OpenAI went to obtain colossal troves of data with which to “train” their software – a frantic and sometimes clandestine race to acquire the collected works of humanity.
He and host Martine Powers discuss how AI companies’ efforts sometimes might have crossed over into the illegal, and how authors and artists might fare in an AI-centered future.
Today’s show was produced by Rennie Svirnovskiy. It was edited by Dennis Funk and mixed by Sam Bair.
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