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Pulgarcito 173 7

 Data Estel·lar entremeliada Dimarts 20260210


 Carpanta El Melón por Escobar.

 Viñetas más completa y con más contenidos en cuanto a elementos que otras de esta revista, sin que la sensación sea agobiante o de apelotonamiento o barroca.

Carpanta: Es vergonzoso que se permitan estos espectáculos en plena calle: cumplir una función fisiológica a la vista de todos. ¿Qué efecto haría que yo ahora me lavara los pies?

 El espectáculo fisológico es COMER EN UN BAR EN LA CALLE. 

Me recuerda a Marco Polo cuando cuenta de un sitio de China en el que lo único que está mal visto en ser visto en público mientras se come. De su Libro de las Maravillas, que es un libro áspero de lugares en los que hacer negocios, con explicaciones de los productos y bienes allí fabricados o comercializados. Las maravillas son los negocios. Nada de cosas mágicas. Marco Polo no nos cuenta viajes por sí mismo: no se fija en nada más que en lo económico y algunos datos sociales útiles para no meter la pata. No le da importancia ni al papel moneda, o lo desprecia. Él va a lo que va. No he notado que se repita mucho "millones" en las cantidades descritas por más que es evidente que el imperio mongol de la China de Kubilai Khan es mucho más avanzado en tecnología, economía y hasta en una especie de Estado del Bienestar que el resto del mundo. Nos han mentido sobre Marco Polo, y sobre los mongoles. Buscad Pax Mongola por ahí. 

Así que es un chiste pero que tuvo una base histórica en la Edad Media.

El Carpanta demonio mala conciencia malos sentimientos, como el Carpanta ángel buena persona tienen varias apariciones en los años 1940.

"parachutistas": paracaidista. En inglés, parachute, del francés parachutepara- "defense against" (see para- (2)) + chute "a fall" (see chute). 

 para: defensa contra + chute: caída.

Entonces... chutar un balón, un chute... ¿no es un golpe o es golpe por referencia a caída? Por lo visto, chutar y chute vienen del inglés shoot: disparar, tirar.

El chiste de la viñeta 1 es totalmente independiente del resto de la página y podría ser una portada o chiste en solitario.

¡Años 1940! Rácimos gigantes de plátanos. Hasta principios o mediados de la década 1990 aún era posible esa maravilla en fruterías corrientes. Los plátanos eran amarillos, no se pudrían al día siguiente y no estaban verdes como los loros y más duros que los tubos de escape. Entonces algún ladrón iluminado y mala persona con capital financiero inmenso y a sueldo de la repugnante empresa del petro-plástico redujo los racimos a menos de 12 plátanos, 5, 8... a lo sumo, los puso verdes y duros y malos y sin sabor, los aprisionó en plasticos y los puso a la venta en supers e hipers. En esa pesadilla vivimos ahora: te compras unos plátanos hoy, te los tienes que guardar para dentro de 3 días y al cuarto no es que tengan motas negras sino que se pudren por dentro más que madurarse, seguramente que por culpa de haber estado plastificados desde Canarias hasta la Península Ibérica.

¡Y la cantidad de fruta que desde el 2015 solamente se ve en tiendas de fruta de chinos o en paradas de marroquíes, con fruta de Marruecos, o desembarcada en fruterías por camiones con matrícula de Marruecos... 

¿Qué ha pasado con la excelente fruta de nuestro país? Algo malo vinculado a la mala gestión de los agricultores, de las empresas agrícolas y de los intermediarios, mayoristas, jefes de compras y marketing de hipermercados y supermercados toda vez que murieron asesinadas por las grandes empresas y por las jubilaciones la mayoría de tiendas pequeñas y de barrio... y la deseducación, la incultura gastronómica de una población que pasó de no tener qué comer a no tener más que ganas de hacer régimen y considerar que todo engordaba, que todo estaba pasado o podrido cuando estaba maduro o en su punto y que se lanzó de brazos y bruces hacia los productos ultraprocesidos agroindustriales y de piscifactoria.

 Más vallas de madera. Dudo que las hubiera, y menos para solares vacíos que hemos visto hasta 1990 sin vallar... o con vallas de tablas horizontales de cemento de unos 2 metros de anchura por 50cm de ancho, 4 o 5 en altura, separadas por postes de cemento verticales de unos 10 cm de ancho por 2 metros de alto.

 El final es de moraleja rara: Carpanta se cuelga en la red donde estuvo el melón.

¿Se vendían los melones en red? Lo dudo muchísimo. Los he solido ver y aún hoy en día, 2026, en camiones, en el suelo, tirados o esturreados; si es más finolis la cosa, en cajas o contenedores grandes, junto al resto de melones o sandías... nunca metidos en bolsas o redes, de manera individual.

 

Don Usurio por Martz-Schmidt 

 Serie desconocida de Schmidt: como con Carpanta, también la primera y segunda viñeta es un chiste suelto. 

Puede que de esos chistes sueltos sacara Ibáñéz la idea de engarzar gags en vez que cada página fuera solamente un chiste estirado, cosa que a veces funciona y a veces cansa al lector. 

 Tía Crinolina = miriñaque. Armazón metálico que forma la base de una amplia falda. Se ha visto en pelis del Oeste tipo Lo Que El Viento se Llevó. Sissi.