20091016

Los tres problemas del pan en Catalunya

Data Estel·lar alpanpanyalapanificadorapum Divendres 20091016

Los tres problemas del pan en Catalunya.

Dedicado a los panarres, o sea a la gente que le gusta el pan y que sufre diariamente las baguettes fabricadas en 20 minutos sin harina ni gracia. Y que nos destrozan los intestinos y los dientes.

Problema 1: No hay harina.

Problema 2: No hay educación.

Problema 3: No hay vergüenza.


Problema 1: Que no hay harina es un hecho. En 1994 ya nos lo dijo la única panadera digna de tal nombre que hubo en la Segunda Corona Metropolitana. Tenía que ir a buscar harina a Lleida, pelearse con los que le vendían la harina e ir con tieno de que no la engañaran. Posteriormente, los gobiernos español y catalán (ecologistes i d'esquerres? de debò?) han permitido que los cereales transgénicos destruyan el patrimonio mediterráneo que nos vinculaba a la cultura neolítica para favorecer a cuatro repugnantes bioterroristas globales que se lo llevan todo a los paraísos fiscales

Problema 2: Que no hay educación es un hecho. La gente no sabe que los tomates tienen que ser rojos. Y se los llevan verdes. Interpretan que "rojo" es "podrido". Asimismo, el pan será blanco, sin cocer, y recién sacado del horno. "El pan está caliente y hace daño en los dientes"... una antigua cantinela que hoy no se aplica. El consumidor, por tanto, mal educado en todos los campos (me sorprendo cuando pregunto a gente que creo que saben cosas de comprar porque consumen mucho, y me sorprendo por su ignorancia palmaria, hasta que llegue el día que no pregunte nada).

Problema 3: Que los empresarios no tienen vergüenza es un hecho. Que los empresarios de las panificadoras tienen aún menos es constatable en todas las panaderias y despachos de pan, llamados de múltiples maneras con aspecto de decorado del Barrio Sésamo, con falsa sensación tradicional, con nombres incluso como "forn de pa", cuando ahí no hay ni horno ni nada.

La falta de educación y la falta de vergüenza se une en la contratación de unas dependientas -¿vale la pena llamarlas panaderas?- que no saben nada sobre un producto que no comen porque engorda y tiene mala prensa, mala radio y mala tele.

Pues YO quiero comer pan sin tenerme que ir a un pueblo perdido a cien kilómetros...

O, al menos, que no pidan entrar en el G-20, el G-8, el Consejo de Seguridad o presidir la Unión Europea hasta que no podamos comer pan de verdad.

El último panadero que usó la harina pudo ser éste:

1 comentari:

  1. "Panadero soy porque se hacer pan..."

    De esos quedan pocos. Sutitúyase pan por cualquier cosa. También quedan pocos.

    Yo lo compro en un chino... y eso mismo. "Las quiero tostadas". Pero no. Si se tuestan más, tarda más y se vende menos en el mismo tiempo.

    ResponElimina