Data Estel·lar bon títol Dimecres 20260916
VISIONES DE AZUL
Celeste no es un Color es una obra de teatro de comedia protagonizada por Lina Morgan, una actriz que tuvo mucho éxito en teatro y en la tele, tanto con sus obras como con un par de telecomedias.
Yo paso de sus telecomedias, nunca reemitidas, tituladas Hostal Royal Manzanares, salvo en lo que es la parte final cuando se despide del público, cosa que ya se podía ver en algunas telecomedias británicas setenteras... pero de lo que no paso es las comedias de teatro emitidas por la tele tienen un montón de frases ingeniosas, diálogos divertidos y expresiones faciales y corporales sorprendentes. Luego hay rollacos como bailes y esa bobería española de meter lagrimeo triste en cosas que deberían ser de risa.
Hace años, en una de mis pocas incursiones youtuberas, a inicios de la década 2020, me sale una de esas inútiles listas de "también te puede interesas" y no de los típicos ricos fachas que verborrean youtuberamente quería contar algo sobre si hasta el siglo XIX los humanos no percibían el color azul. Sonaba falso porque ¡anda que no hay cuadros con colores azulados, ropa y objetos azules! Pero sí que decía que los poemas de Homero no trataban sobre el color azul.
Eso se me queda en algún lugar entre donde me pica la oreja por detrás y el bulbo raquídeo porque yo ya me había percatado de que en la Ilíada (legible) y la Odisea (un tostón casi todo el rato) sucedían cosas raras: no comen apenas verduras ni vegetales, los combates solamente son de la élite aristocrática casi de uno en uno, como si la tropa no existiera pero resulta que mueren; su menú es comer carne vacuna o bovina pero a mí casi no me suena ni oírles decir que le frían aceite de oliva ¡de los famosos olivos griegos! Eso si es que eran griegos o helenos o del fina sur de la península balcánica o a saber qué eran... ah, y nada de agua para beber... vino, pero siempre mezclado con agua o con miel o co agua y miel o con cualquier otra cosa... ¿por qué no iban al vino, vino y al agua, agua? La única respuesta es que no se fiaban del agua: no dicen que la hiervan para quitar enfermedades (microbios) ni leo que hagan sopa o caldo. No beben vino solo, así que no beben vino solamente porque les guste el sabor, sino para hidratarse: usan el vino para que su alcohol limpie el agua y no sufrir diarrea ni morirse de una infección. Eso es lo que yo noté.
Así que la inexistencia del color azul en descripciones, se me podría haber pasado por alto pero podría ser cierta.
Pero eso de que la población humana no distinguiera el azul suena muy raro, tanto como que no hacía tantos años que yo había leído que el azul era el color de las niñas, porque es el color asignado a la Virgen María. No lo he buscado pero puede ser que porque es el color del cielo, color CELESTE, a donde quieren dirigirse los buenos cristianos, cuyo manto azul es como el manto del cielo que cubre y protege... y aquí iría el siempre interesante vínculo entre lo antiguo, lo antropológico, lo cultural, lo religioso o lo místico o lo filosófico de antaño y la ciencia: la capa de ozono, las capas troposféricas, ionosféricas, cinturón de Van Allen, etc, que recubren el planeta Tierra y lo protegen de agresiones espaciales como los meteoritos o los rayos cósmicos o las tormentas solares... inciso: que los rayos cósmicos son peligrosos lo puede contar el famoso piloto Ben Grimm, alias La Cosa, y aún se podría decir que a él no le fue tan mal, si comparamos con el espía soviético Ivan Kragoff, conocido como Fantasma Rojo tras ser atravesado y convertido en ser inaprensible por esos rayos cósmicos. Pero todo eso ya lo sabéis, digo yo.
Niños y niñas iban vestidos más o menos igual, hasta que hay una separación en la vestimenta de género en países y clases sociales con economías más potentes tipo USA en los años 1910 o 1920.
El rosa era más para niños: "In June 1918, for example, a trade publication called the Infant’s Department reported, “The generally accepted rule is pink for the boy and blue for the girl. The reason is that pink, being a more decided and stronger color, is more suitable for the boy, while blue, which is more delicate and dainty, is prettier for the girl.”
Luego pasó a todo lo contrario: insultos a los humanos masculinos que usaran el rosa.
El color azul se convierte en un color para niños durante el siglo XX... y el color rosa pasa a ser para niñas cuando, Eleanor Roosevelt, en algo que nos cuenta mucho sobre el poder ideológico de la Casa Blanca y de la potencia política de los Estados Unidos de América, la esposa del presidente USA de siglas FDR, Franklin Delano Roosevelt, va de rosa, color que traspasará a la nueva muñeca Barbie (dicen que basada en ella) y de ahí al resto de niñas y nujeres, y recién nacidas), a sus recepciones por alguna razón, pongamos que para desviar la atención de que ella es un referente para la población en épocas de carestía (se imita lo que hace, lo que hace cocinar en la Casa Blanca) y tal vez evita que se vea el presidente es inválido, algo mal visto, y que lleva 2 y llevará 3 mandatos, algo insólito, en plena Segunda Guerra Mundial, y tras haber resuelto por la vía de la izquierda política y económica con políticas de Demanda Económica, es decir, con inversión pública para contratar a mucha gente, los problemas de la Crisis financiera debida al Crack del 1929 y su posterior Gran Depresión de los años 1930, provocada en buena parte por lo que luego se convirtió en habitual, las nefastas políticas de la ultraderecha financiera conocida por el mundo académico de las Ciencias Económicas como "políticas de Oferta", bajando salarios, despidiendo y de neoliberalismo o del final del liberalismo clásico, el famoso "laissez-faire, laissez-passer" que implica que "dejad hacer, dejad pasar" a los míos, a los empresarios, a las grandes empresas, que podrán conquistar países centroamericanos, e imponer sus precios a los consumidores pero se esclavizará al resto. Mira, por una vez, las elecciones fueron mal a esas derecha generadora de pobreza y graves problemas sociales y económicos, pero en cambio esas mismas elecciones permitieron poner en marcha la receta keynesiana, de John Maynard Keynes (economista británico que se percató que se podía usar el Presupuesto Público no solamente para poner medallas a militares apoltronados con puros a los que comprar armas). Eso sí, de ese inmenso gasto público se creo en USA el opaco y nefasto complejo militar-industrial, entre el Ejército en todas sus ramas y la NASA, los cohetes balísticos o missiles blanqueados como cohetes para llevar a la humanidad a las estrellas. Ahora que he leído Sky Masters of the Space Force por Jack Kirby y otros, y que he leído en historietas de 1972-1973 como el propio General Thaddeus "Trueno" Ross expresa con sus palabras la misma evidencia que yo leo y anoto en historietas de 1971-1972: está usando presupuesto público para su guerra privada, para sus intereses privados, para sus negocios privados... tanques, aviones, infantería, una base moderna militar sofisticada para cazar a Hulk o para impedir que Hulk moleste a su hija, rubia o morena, pelo corto o largo, alta o baja según la página del mismo comic-book del mismo dibujante Herb Trimpe, la exnovia de Robert Bruce Banner, de nombre Betty Ross, a punto de o recién casada con otro militar, Glenn Talbot (no sé si el nombre completo es glenn miller talbot horizon)
Para los Reyes Magos del 2025-2026 me topo con Cuando el Mar no era Azul, escrito por Daniel Entrialgo.
Cuando el desconfinamiento entre el 2020 y 2021, tuve que ir al Corte Inglés, cosas que pasan, para ver cómo la antaño fastuosa librería se iba encongiendo pero me hubiera llevado un libro de cada estante. Ya no es dinero... sino que ¿cuándo lo podría yo haber leído? Uno de Código Civil, otro de monstruos gallegos, y uno de muebles...
Algo así acabé haciendo pero resumido a "este libro suena chulo y no tengo ni idea"... pero resulta que aquí sí que sabía o quería yo imaginar de qué iba a ir.
En septiembre del 2026, comienzo a leerlo.
Efectivamente, que si los griegos no hablaban del color azul... luego ya son cosas desesperadamente breves sobre si Noé veía el cielo azul o el mar... ¿qué mar? Una inundación no es un mar sino precisamente una riada de agua marronosa y oscura con espuma y zonas amenazadoramente transparentes.
Pero tiene su gracia. Estoy en ello.
Si llego a saber que el autor es periodista exdirector de tontás y nacido en los años 1970, no me compro el libro. Efectivamente, cohibido y machacado por una educación formal, social, sentimental, académica y mediática rígida y supremacista, pero con destellos que aún suenan más tontos cuando habla como de disculpa por "nuestra visión occidental" cuando se refiere a un rico inglés que se va a jugar a Nueva Guinea, como si yo tuviera algo en relación con tal tipo de gente.
Por ejemplo, se dicen cosas improbables (no se pueden probar o demostrar científicamente y el autor no da datos ni pruebas en tal sentido) de que el cielo o la percepción visual u otros elementos hicieran que los griegos no vieran el color azul o que no lo vieran los chinos antiguos.
Tal vez se podría argumentar que el cielo es azul por la refracción de la luz solar sobre los gases atmosféricos y que hay datos en burbujas de aire de los registros del permafrost extraídos de las zonas polares y que eso demuestra que el cielo tenía la misma composición que hoy y que entonces se vería igual de azul, pero eso no de escribe en el libro... como no se escribe lo opuesto.
Porque, claro, no hay que profundizar. Te gastas una pasta en un libro pero nunca hay que profundizar, no sea que se aprenda mucho. O que "te pierdas". Pues que el lector se pierda.
Lo que hay es un continuo de "que no me señalen por la calle" (generación años 1970) así que hay que decir "absurdo", "nadie cree hoy en día que" y cosas así... desactivando cualquier otra teoría o hipótesis o idea o sugerencia que nos diga que el mundo o que tal situación puede tener unas características algo, parcialmente, bastante o totalente distintas a lo que el oficialismo nos ha contado y nos cambia a escondidas.
Ahora he llegado a una lista de empresas de moda que supongo que le han pagado para que las cite.
Cita el azul TalEmpresa, el azul Marcademodatextil... NO CITA EL AZUL CLARO NI EL AZUL OSCURO NI EL AZUL CIELO NI EL AZUL MARINO.
Y hace el tonto al decir que hay idiomas que tienen una palabra para un tono de azul o para otro... y cita el italiano o el ruso... que es una manera como cuando nos contaban los que no sabían alemán, que el idioma alemán tiene un vocabulario y una forma de expresión, como pasa con el griego, que permite desarrollar el pensamiento filosófico y por eso hay tantos filósofos famosos de la Antigua Grecia o de Alemania o Austria. Se olvidaba siempre el consabido profe de decir que eso es un constructo de la intelectualidad occidental, europea y estadounidense o criolla americana, en un contexto de buscar orígenes de lo más excelso uber alles = por encima de los demás y con potencias económicas y políticas en ascenso, sean británicos, franceses o alemanes. El negativo de la imagen es que los demás son tontos, incluso por el idioma que se gastan, como los españoles, portugueses, los indonesios o los turcos. Los buenos son los descendientes de los pueblos germánicos alias arios.
Eso no es ya que lo piense el autor sino que generacionalmente se lo hacen pensar... y olvida y nos hace olvidar que ejerce como un sustantivo el sintagma nominal, por ejemplo compuesto de sustantivo + adejtivo calificativo que añade, acota, concreta y perfecciona el significado de un sustantivo común pero demasiado general: azul+claro, azul+marino o azul+verdoso.
Lo demás del libro está bien. Son anecdotillas. A ver si puedo seguir.
... Me llevé una decepción al ver que la lista de títulos publicados incluída otros periodistas, así que la colección puede ser una especie de pago a periodistas del Grupo Planeta que están en sus radios, teles y demás.
Luego me empapo de mil entrevistas de autores que dicen que se autopublican con el Amazon porque ninguna editorial acepta su texto, y >60 tiene el Grupo Planeta, otro montón Penguin y así.
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