20130801

Lepra del melocotonero

Data Estel·lar groga Dijous 20130731

La lepra del melocotonero u oídio es una enfermedad de dicho frutal que se conoce porque las hojas se arrugan como si estuvieran estruadas por una mano hasta que caen al cabo de  unos días.

Por lo visto se suele dar más en árboles pequeños y de corta edad y más en primaveras o principios de veranos húmedos. No he logrado encontrar si "húmedo" se refiere a lluvias, a riego o a acumulación de agua por el rocío.

La información hallada por Internet, libros o en conversaciones tampoco es muy clara sobre la permanencia, pese a que todo indica que se queda en el árbol de forma latente. Esto se deduce porque hay tratamientos que se tendrían que hacer en invierno, antes de saber que el melocotonero tiene la enfermedad, o igual después de que la hubiera tenido.

Es casi imposible la búsqueda de información sobre soluciones ecológicas. La información es de baja calidad: la gente habla de oídas por Internet. Recuerda exactamente a esos foros sobre virus y antivirus donde la gente contesta cosas molestamente irrelevantes como "uf, ni idea, pero suena chungo, suerte". En la vida real, a nadie la interesa la ecología, así que ese camino no existe.

Las soluciones en foros de horticultura ecológica son contradichas por otros foreros. De todos modos, apunto lo que se decía:

-Caldo de bordeles =  sulfato de cobre (2-3 kilos) con 1.5-2kg de cal viva."pero el cobre quema todas las hojas". De todos modos, en otros sitios se dice que hay que quemar las hojas enfermas, y la experiencia demuestra que casi todas las hojas acaban enfermas. A esto algunas recetas le añaden caseinato calcio (100 gramos) y  100 litros de agua, único elemento que sé de dónde sacar. Se haría el tratamiento a finales del invierno.

-Fungicida con captano capsan o ziram, tiram o tiuram (que nadie tenga claro el nombre ya es significativo). Se dice que el captan no es ecológico.

-También se encuentra que se use diocina o diocrina.

-o "un fungicida de amplio espectro".

-"Purins d'ortigues". Caldo de ortigas, plantas que serían malas hierbas pero que en cierta agricultura ecológica se considera que toda planta es útil. El problema es encontrar una cantidad de ortigas adecuada. Se fabricaría con gramos de ortigas secas o100 gramos de ortigas frescas + 1 litro de agua sin cloro (jajajajaja,  ¿será agua destilada para la plancha?) + 2 litros de agua corriente.


-Cua de cavall (150 gramos por litro deagua) + purí d'ortiga (400gramos por cada 20 litros de agua)+ colomassa (excrement de colom:1 kg (50 ltiros de caldo). El excremento de palomas quema, asi que se pide algo que queme el hongo. Nótese que no hay unidades de medida comunes.

-150 gramos de manzanilla+ 250 gramosde ortiga + 10 litros de agua y  esperar 24 horas (¿a qué?)

-1 cuchara de bicarbonato +  media cuchara de sosa (lejía): lo de la lejía para las plantas ya lo había oído. Es otra cosa que quema (el cloro, la sosa, la lejía).

-Te vas a la tienda, dices el nombre de la enfermedad  porque lo más seguro es que por los detalles no la conozcan, y te venden una bolsita de polvos.

Lo de las palomas sugiere que algo positivo sea abonar. Hacerlo permite hacer crecer las ramas de un arbol pequeño mucho en unos días. Leo en algún lado: usar fertilizante con nitrógeno. Abonar com compost y plantar  ajos alrededor (estamos en junio, cuando los ajos están saliendo y más si no recogieron de años anteriores)

Un árbol pequeño puede perder los tres o cuatro melocotones por culpa de esta enfermedad: el organismo intenta proteger el resto del cuerpo.

Lo de las primaveras húmedas me sorprende porque tengo asociado el melocotonero a un cultivo de regadío de cerca de río, que se anegaría mediante acequias.

Ampliación en julio de 2017: la información principal que obtuvimos fue que la lepra del melocotonero afecta más a los árboles pequeños, jóvenes, etc.

Nuestra esperiencia nos cuenta que el árbol saca ramas nuevas y hojas, flores o melocotones... en menos de siete días, esas hojas nuevas se arrugan, como si hubieran sido aplastadas por la mano. Otras hojas se van secando. El resultado es triste. El árbol resiste. Lo riegas, le quitas esas hojas, cortas las peores ramas... abonas... Efectivamente, como se ha contado, los melocotones se pierden. Un año se salva uno o dos, de quatro o cinco.. y un año se obtienen dos. El árbol parece en buen estado todo el año de septiembre a mayo. Está en peor estado en la época de crecimiento y de fructificación.

Pero resiste año tras año.

El resultado en julio de 2017 es un árbol con la forma bonita de un melocotonero y con una decena larga de melocotones casi totalmente maduros. Les faltan pocos días. Tras haber recolectado tres, con un sabor bueno, aunque no maduros... ¡el melocotonero huele a melocotón! ¡Las hojas están enteras! No hay melocotones en el suelo. Si se perdieron flores, sería lo normal en cada árbol y hablamos más de un árbol de jardín que de una plantación hortícola, por supuesto.

El árbol ha resistido, ha seguido creciendo y ha dado melocotones. Si se pierden ahora, será, bueno, lo que puede suceder con cualquier árbol: caracoles, otras plagas, pero será una enfermedad que ves cómo machaca hojas y ramitas días tras día.

No se puede decir que el clima haya sido seco. No llueve casi nunca pero algo ha llovido. La humedad relativa siempre es elevada en este clima mediterráneo que no tiene el famoso "calor seco". Las noches son húmedas: el sudor es nuestro otro yo. Y el resto del año tampoco tiene grandes lluvias... algún día, alguna semana, pero no se puede catalogar de seco, sino más bien de húmedo, con nieblas de madrugada, por ejemplo. Es decir, que, pese a esa humedad habitual, el melocotonero parece haber superado la lepra del melocotonero durante el julio del 2017 (ya veremos en años posteriores). También ha sido regado ocasionalmente.

Esta lepra del melocotonero recuerda un poco a lo que le sucede a otras plantas, como las hojas de parra, pero ahí lo entiendo como un proceso de sequedad de toda o parte de la hoja debido al calor del verano, de igual manera que le pasa al almendro. Pero ni la parra ni el almendro pierden ramas enteras ni grandes cantidades de frutos.